Rocoto Relleno
Símbolo de la casa. Plato bandera. Sine qua non de la hospitalidad y el cariño arequipeño. Una generación tras otra buscando la perfección . He aquí el potaje que guarda las distancias con su relleno de carne en los verdaderos rocotos de Arequipa. Una combinación de deliciosos aromas exentos de efusivos picores.

  Ocopa Arequipeña
Esta crema deviene de los tiempos prehispánicos. Estaba hecha a base de camarones molidos y combinados con maníes que resultaban de un sabor indescifrable, y, para subirle el volúmen a los recuerdos ya el ají mirasol molido en batán había descubierto el camino. Se sirve sobre unas papas.

  Cauche de Queso
Proveniente de las culturas prehispánicas en todas sus versiones; los cauches han revelado incluso hasta el destino. Aromáticas hierbas se han incluído justo antes del hervor. Y en el hervor, valga la redundancia, los protagonistas son los quesos de la sierra entregados en grado sumo junto junto a los tomates al centro de esta alquimia.

  Sarsa de patitas
Suaves manitas de cerdo, sancochadas y luego marinadas en noble vinagre tinto. Justo en el punto de su tersura se incluyen cebollas fraganciosas y rojas. La sencillez en un bocado para el cual habrá una nueva cita.

Soltero de Queso
Memorable plato hecho a base del delicioso quedo andino, habas, nuestro ancestral choclo con un pequeño aliño de vinagre y aceite.

Sarsa de Criadillas
Inmediato y directo procesador de imágenes provenientes del trapio de fuertes erales. El universo se hace más nítido y junto a la degustación de los tomates y las cebollas en su más grande esplendor todo ya es una veleidad por el inmediato futuro que depara.

Escribano
Golosa papa sancochada y trabajada artesanalmente hasta convertirla en una suave masa que puede recibir la bondad del aceite y las formas que prescriben las leyes mínimas de las sal en su punto, pimienta, rocoto sin el otro yo, tomates y un pequeño añadido de vinagre de gran factua.